Sí, soy feliz. Tengo días mejores, días peores, alegrías,
penas, mil sonrisas, y mil lágrimas. Me puedo sentir sola, y estar rodeada de
mucha gente, y viceversa, cometo muchos errores, pero cuando me equivoco, se
rectificar. He aprendido a conformarme con lo que la vida me da, y ajustarme a
ello, sin quejas. He aprendido a no perder el tiempo, a luchar por lo que de
verdad importa, a soñar... pero a bajarme de las nubes a tiempo. He aprendido a
querer, y he sabido lo que es sentirse querida. He aprendido a valorar los
pequeños detalles que hacen esta vida tan grande y plena. He aprendido a quitar
el miedo, a saltar al vacío, y si fallo y caigo, volver a empezar. He aprendido
a elegir, a valorar, a ver pasar trenes que no vuelven, pero cojer otros que
puede que me lleven lejos. He aprendido a disfrutar de lo que tengo, a querer
todo eso que he conseguido. He aprendido a ser realmente feliz, porque por una
vez en la vida, soy realmente consciente de ello; No tengo todo lo que me
gustaría tener, pero quiero todo eso que tengo, porque tengo todo lo que
necesito, y no puedo pedir más, no necesito nada más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario